Siento rabia, no sé como puede haber gente tan egoísta respirando el mismo aire que yo, no entiendo por qué la gente dice que todos somos hijos de Dios siendo que hay gente tan endiablada rodeando mi mente.
Dicen que la vida se trata de romper lineas, barreras, y fijar nuevas metas. Yo pienso que las metas son las lineas por romper, y es nuestra meta hasta el fin de nuestras vidas, es imposible. No sé si es por la cobardía mía o la del mundo, pero de algún modo, hasta el alma es cobarde, no sé como.
Hace ya casi un mes cometí el error de mi vida, error que me alejó de todo, del mundo, de mi. Las personas siempre buscan la manera de hacer su vida mejor, le llaman "aprender de los errores" pero sinceramente, no aprendí nada, solo que estando encerrada escuchando música se encuentra paz, o lo que conozco de ella.
También dicen que rendirse es para gente cobarde, que no se atreve a luchar o seguir luchando por algo que realmente quiere, o quería. A decir verdad, la gente cobarde no es la que se rinde, es la que no se atreve a intentar, quien ni siquiera da el paso para tropezar, no me considero cobarde, ni egoísta, yo soy, bueno, creo ser pequeña, y es así como me describo, nada más. No soy cobarde, porque lucho, la verdad, lucho demasiado o eso creo yo, lucho contra la vida, contra la muerte, lucho contra lo que siento para ser o hacer lo que siente mi mamá, lucho por tener algún día la vida que deseo, lucho por lo que todo adolescente lucha, estar solo.
A mi me gusta, llorar sola, sin que nadie pregunte "¿qué te pasa?", con excepción de mi mejor amiga, ella puede preguntar lo que quiera, pero hay cosas que no se comparten con cualquier persona lobotomizada que se acerque. Disfruto el llorar, cuando nadie me mira, cuando puedo dejar fluir todas las lágrimas que yo quiera, cuando nadie me pasa pañuelitos como premio de consuelo o algo así, cuando puedo poner las caras de bebé llorando sin que me miren con cara de "¿qué es esto?" me gusta, en el momento se siente un peso enorme en la espalda, la mente se llena de nubes negras que en vez de llover agua llueven pensamientos, emociones, sentimientos encontrados y maldiciones amorosas, cosas que la gente ha dicho, diálogos, y hasta el monólogo mismo de "¿por qué yo?" no sé si esto me da pena o risa.
Cuando se llega a los catorce años el mundo se pone de cabeza, los arboles ya no son la misma maravilla verde y café, las flores no arreglan un perdón con mamá, ni siquiera la hacen sentir linda (así lo pensaba antes) la lluvia ya no es magnífica, ni siquiera bonita, sólo es agua, que cae, moja y resfría. estar en cama con gripe tampoco es lo mismo, ya no traen paletas de chocolate, ni comida a la cama, sólo dicen "toma tus remedios"
La edad te cambia, lo dice alguien que tiene catorce años y juega con muñecas pero sufre a la vez, alguien que ha llorado por otra persona, alguien que elige que música escuchar y como cantar estando sola, lo dice otra adolescente perdida en el mundo, con la mente volando quizás donde, siendo... blah.
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